Mi vehemente musa

El amor me acongoja,

si te veo me condiciona,

con mi libertad atrapada

para sentir tu palpitar.


Tus cabellos de la noche,

vuelan con el soplar de mi aliento

Tus orbes zafiros, mar eterno,

que ahoga mis penas.

Ha sido tu boca girasol,

sonrisa de marfil,

la que ilumina el vacío.


Mis labios anhelantes,

deseosos quieren probar

tu piel y sentir tu alma.


Atardeceres ocultos,

frágil rostro,

piel mármol

en mis manos.


Besos malditos,

se adueñan de mi

con un trago.

Lágrimas, gotas de tinta

resbalando por mi alma

para caer en papel.


Palabras mudadas en poemas,

quieren sentirte

y consumirte.


Hechizadas caricias,

derriten mi condena.

Cada latido escribe versos,

sedientos exigen ser escuchados.


Tu voz, néctar de los dioses,

me traen de vuelta,

el Inframundo, el hogar en donde

danzo con la soledad,

mientras tus labios predican

en el desierto.


El corazón late,

el reloj avanza y yo,

me enamoré.

2 comentarios:

  1. Me cae que si haces que los sentimientos florezcan, que los pensamientos fluyan y los recuerdos emanen

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