¡Aúlla, lobo!

Dueño de la noche,
de tu garganta nace
el aullido gutural
que anuncia tu presencia.
Convoca a los tuyos
a la luz de la luna.

Entre las sombras
yacen el brillo
resplandeciente de tus ojos
vigilantes.

Criatura, color de las nubes
de un día tormentoso.
Mirada hipnotizante
que traspasa mi mente y logra
conocer la profundidad
de mi alma.

Furtivo y solitario, caminas
en la penumbra con pasos
silenciosos.
Sentencia de muerte a los desconocidos,
protector de los amigos.

Guía, acompañante en el viaje
del mundo espiritual.
Albos nobles y majestuosos.

Avasallas el poder, que los griegos
te han marcado.

Líder, el alfa que manda.
El beta que te seguirá.
¡Lobo! ¡Aúlla! ¡Aúlla!
Seduceme a la noche
que quiero bailar
al son de tu aullido.

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