Floto con el globo que he atado a mí. Encojo mis pies para que no toquen el suelo. Me voy alejando hacia lo alto mientras todo se va haciendo una miniatura. En algún momento el globo me lleva por mi infancia hasta que va perdiendo gas, va perdiendo altitud y caigo. Una vez más en la tierra, con esfuerzo busco otro globo para sostenerme; recuerdos que son pocos los que me gustaría revivir y otros olvidarlos. A veces pienso que la memoria es un cúmulo de globos, los cuales se van llenando de ilusiones, sueños que te permiten volar, pero también hay otros que flotan en un sólo lugar causando demasiado dolor. De alguna forma nos atamos a todos esos, me he atado a ellos cuando sé que en algún punto explotará y caeré. No quiero que pase eso, me sostengo de cuantos globos vea que están suspendidos en el aire. Voy flotando por cada recuerdo, como aquel en la que mi familia tuvo una fuerte discusión. Vivo en casa de mis abuelos, y es complicado no tener un espacio para mí, en donde pueda pensar. Si quiero llorar, todos en la casa lo sabrían, haciendo preguntas y darme algo de lastima, no apoyo como lo que he necesitado. Suelo ser alguien que guardo la mayor parte de mis sentimientos, me es más fácil encapsular mis emociones. Ese recuerdo es un globo diferente al resto, está estático no se mueve ni se moverá por un tiempo. No sólo vivía con mis padres sino compartía techo con mis tías, la privacidad no existía. Usualmente siempre me ayudaron en hacer la tarea, o terminaban por hacerla ellas mientras que yo podía ir a ver televisión, es evidente que a mi madre no le agradaba en absoluto. Mi padre trabajaba todo el día, y lo menos que quería hacer apenas llegando a casa era escuchar quejas, así que la mayor parte del tiempo no se enteraba de lo que ocurría.
Mi mamá hacía lo que podía, no es fácil educar niños y en ocasiones perdía la paciencia, gritaba y yo recibía regaños, era cuando mis tías intervenían, metían su cuchara en algo que no les correspondía. Parece que escucho los gritos, los malos argumentos, las palabras hirientes; esas peleas que no me gustaban, y ahora que he crecido menos. Siguen inflando a esos globos desinflados que están en mi ser, sólo para flotar y no moverse, para atarse a mi e irse conmigo a todos lados. Ojalá estos explotaran, es probable que así duelan menos aunque dependería de la caída con los otros. Prefiero flotar, prefiero volar y que todo sea miniatura.
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